Una “Gaivota” que trae el Fado de Portugal

Si juntamos las palabras “música” y “Portugal” inmediatamente surge un nombre especial, una expresión que define una forma de vida, de aquellos hombres que hacen la vida en la mar, marcados por la lejanía, la soledad, el extrañar a sus seres queridos; son esos poemas lo acompañan con el ritmo del balanceo de sus barcas, así se cantan melodías nostálgicas que acompañan la saudade portuguesa: el “Fado”.

La palabra “fado” está muy enraizadas en la lengua portuguesa, y viene del latín “fatum” que significa “hado” que quiere decir “aquella divinidad o fuerza desconocida que aparentemente rige la vida de las personas”. Es así como se le asignó esta palabra a un tipo de canto que surgió de las calles más humildes de Lisboa, en especial, de aquellos hombres que salían con destino al océano, dando vida a letras que hablan de la fatalidad, de aquellas cosas tristes que ocurren por caminos construidos por Dios o las personas.

El reconocido escritor portugués Fernando Pessoa llegó afirmar que “el fado no es alegre ni triste”. Pero destacó que la misma “formó el alma portuguesa cuando no existía y deseaba todo sin tener fuerza para desearlo; el fado es la fatiga del alma fuerte, el mirar de desprecio de Portugal al Dios en que creyó y que también lo abandonó”. Quizás con lo dicho por el poeta nacido en Lisboa en 1888 podamos comprender con más detalle el origen de la palabra de esta expresión lusitana transformada en canto.

Existen muchas canciones de las cuales podemos hablar aquí para viajar y comprender el mundo del “Fado”, pero hemos querido tomar una en especial llamada “Gaivota”, un poema escrito por el poeta surrealista portugués “Alexandre O’Neill” y que fue interpretado originalmente por la mayor exponente de este canto de Portugal, Amália Rodrigues. Esta pieza forma parte de un disco editado para el mundo en el año de 1965, pero que solo se publicó en su país natal en 1970, se trata de “Fado Portugués”.

Cuarenta años después, una fadista moderna llamada “Cristina Branco”; incluyó esta canción en su álbum “Ulisses”. Ella es considerada una de las mayores exponentes del “Fado” en la actualidad, y este disco en particular es una de sus mayores joyas, donde expone su versatilidad, gracias a ella a trascendido mucho más la música tradicional portuguesa por el mundo.

Gaivota” habla de ese primer amor que se fue, que partió, quizás para no volver, una metáfora sobre la vida del hombre de mar que debe partir para seguir el rumbo del océano:

“Se uma gaivota viesse trazer-me o céu de Lisboa no desenho que fizesse, nesse céu onde o olhar, é uma asa que não voa, esmorece e cai no mar. Que perfeito coração no meu peito bateria, meu amor na tua mão, nessa mão onde cabia perfeito o meu coração. Se um português marinheiro, dos sete mares andarilho, fosse quem sabe o primeiro a contar-me o que inventasse, se um olhar de novo brilho no meu olhar se enlaçasse. Se ao dizer adeus à vida as aves todas do céu, me dessem na despedida o teu olhar derradeiro, esse olhar que era só teu, amor que foste o primeiro. (Si una gaviota viniera a traerme el cielo de Lisboa en el dibujo que hiciera, en ese cielo donde al mirar esa ala que no vuela, se desvanece y cae al mar. Qué perfecto corazón en mi pecho latería, mi amor en tu mano, en esa mano donde cabía perfecto mi corazón. Si un navegante portugués, que los siete mares navegó, fuera quien sabe, el primero a contarme lo que hacía, si en una mirada de nuevo brillo, en mí mirada se enlazó. Me dan en la despedida tu mirada final, esa mirada que era sólo tuya, amor que fuiste el primero)”.

El “fado” es un canto acompañado por una guitarra española y otra portuguesa, está ultima es un instrumento de doce cuerdas que tiene sus orígenes en la Edad Media. Es en Lisboa donde se encuentran las “Casas de Fado”, unos restaurantes ubicados en los barrios antiguos de la capital de Portugal, son muy famosos los llamados Bairro Alto, Alfama, Lapa o Alcántara. Después de cenar y tomar un buen vino verde, se procede a bajar la luz para que en el medio del silencio comience a sonar las íntimas voces de los fadistas.

“El fado es algo misterioso, hay que sentirlo, se debe nacer con el lado angustioso de las gentes, sentirse como alguien que no tiene ni ambiciones, ni deseos; como una persona que realmente no existiera”. Esta frase la expresó la persona que ha sido considerada como la mujer que nació para cantar fados, hablamos de la ya mencionada Amalia Rodrigues, la figura más representativa de la música y quizás de las artes portuguesas, aunque es necesario decir que la primera gran fadista fue “Ercília Costa”.

Doña Amália Rodrigues se convirtió en la voz del fado, una figura importante en la historia contemporánea de Portugal cuya trascendencia fue más allá de la música, tuvo un papel preponderante en  el periodo autoritario de Antonio de Oliveira Salazar, hombre de poder quien consideró a este canto, y en especial a la “Reina del Fado” símbolos del nacionalismo portugués; colocando sobre ella un peso que ha sido difícil de quitar sobre su imagen que muchos conectan con la dura dictadura del siglo pasado.

Así como aquella “Gaviota” trae el cielo de Lisboa, el “Fado” le da a los portugueses ese contacto con la saudade por la tierra que los vio nacer, el olor a vino verde, de esa nostalgia que se levanta con la brisa acompañada por ese sabor a mar; es esa expresión que tiene un peso tan importante en la historia y vida del pueblo de Portugal, tanto es así que la UNESCO le dio en el año 2011 el carácter de “Patrimonio Cultural Intangible de la Humanidad”, permitiendo que esta tradición musical se siga transmitiendo en cada generación, llevando en este canto la esencia lusitana.  

Fotografía de Miguel Vilhena.

3 respuestas para “Una “Gaivota” que trae el Fado de Portugal”

  1. Muito bom post Sookeeper, é tão gratificante ver um pouco do nosso país escrito e explicado e sentido nos outros blogues.
    O fado é, sem dúvida, uma música muito própria, muito característica. Descreveste muito bem. E olha lá, que eu venho de uma familia de fadistas, embora nunca tenha cultivado esse talento que brota na família, nem na voz, nem nos escritos e nos instrumentos, ora, fui para um violino que se encontra parado até um dia ganhar coragem ou tempo novamente.
    Adorei o teu post.
    Muitos abraços.

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    1. Bom dia, Irina! Que bom ler. Fado familiar, que coisa maravilhosa, tens música no coração. Certamente, mais cedo ou mais tarde você fará aquele instrumento musical soar para seu deleite. Um grande abraço e que celebrem o dia de todos os portugueses!

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  2. Una música que llega al alma, unos sonidos sentidos, unas melodías cargadas de sensibilidad. En tu exposición lo has expresado muy bien. Hace renacer el misterio en quien la interpreta y el gozo de aquel que la escucha. Un deleite para los sentidos, es verdad. Un abrazo.

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