“Black Hole Sun”: Llegó el tiempo donde nadie cantará como tú.

Las estrellas están por despedirse, la eterna noche comienza a bajar su telón. Se puede ver sobre la mar como el denso índigo comienza a mezclarse con rojos, naranjas y amarillos que producen sobre sus quietas ondulaciones violetas que engalanan lo que parece el renacer del día. El silencio es interrumpido por el sereno canto marino que nos dice al oído: -“nada se ha perdido”.

Mientras observas hacia el infinito encontrarás a un pesado azul que va subiendo a pasos lentos, tragándose consigo las estrellas regadas en el firmamento; por momentos parece detenerse, como si la noche se negara a retirarse, parece no interesarle que la luz llegue con su claridad, que la vista reciba la oportunidad de proyectarse para entender lo que ves y lo que estás por admirar, permitiendo el entendimiento, abriendo la puerta de la razón.

En lo más alto los contrastes van tocando sus notas, una lucha entre las graves que no se quieren retirar con las agudas que empiezan asomar. Sobre el firmamento la luz comienza adueñarse del paisaje, pero en sí mismo algo parece no estar bien, esa capa de claridad tiene un inmenso vacío, no se puede divisar el nucleó que genera tanta radiación lumínica.

Cierra los ojos y podrás volver a escuchar a la mar soplarte a los oídos: – “nada se ha perdido”. Así puedes sentir la quietud de la serenidad, una tenue presencia de la paz interior que se expande sin necesidad de un control; pero al abrir los parpados puedes ver como aquella luz viene de la nada, comienzas a sentir un vació dejado por el rey del universo.

La luz se adueña del escenario que aun cuenta con vestigios de oscuridad, sobre la inmensidad del mar se dibujan formas difusas, el azul profundo comienza ser arropado por las corrientes cristalinas, pero al fondo un agujero indica que la luz no viene de un lugar, no hay astro que irradie la claridad sobre el infinito, sientes miedo, no conoces el motivo, no hay un que, un quien, un como; solo la mar te dice: -“nada se ha perdido”.

En el año de 1994 el grunge recibió un golpe que podría considerarse letal, la máxima figura del movimiento musical de Seattle se quitó la vida un triste 5 de abril. Kurt Cobain cerró sus ojos eternamente, el sol que iluminó las oscuras noches del noroeste de los Estados Unidos dejó de asomarse en cada amanecer.

Para la juventud de los años 90’s fue un golpe fulminante, el olor a espíritu joven comenzó a ser sustituido por la fragancia del vacío, el futuro se percibió más incierto aun, desde ese momento se podía apreciar el inmenso infinito sin un punto donde mirar, la nada se ha perdido.

Si bien es cierto el grunge fue un movimiento que contó en sus inicios con bandas de alto nivel como Pearl Jam y Soundgarden, fue Nirvana la que recibió toda la atención mundial gracias a la personalidad de Kurt Cobain, le tocó cargar con el peso de ser el icono de lo que es considerado hasta hoy el último gran fenómeno del rock global.

Un mes antes de la lamentable desaparición de física de Cobain, la banda Soundgarden publicó su cuarto álbum de estudio llamado “Superunknown”, en el podemos encontrar el track número siete, ese que fue lanzado como sencillo en el mes de mayo de 1994 y lleva por nombre “Black Hole Sun”. En algún momento Chris Cornell, quien fuera la voz líder de Soundgarden, llegó a decir que la letra de esta canción vino de una idea que le surgió mientras manejaba hacia su casa luego de salir del estudio de grabación, le dio por pensar sobre una noticia que había escuchado esa mañana en la televisión, en donde mencionaron “el sol de agujero negro”. No tenía idea de que se trataba, pero le inspiro a plasmar una lírica que pareciera anticipar lo que ocurrió el 5 de abril de ese año.

“Black Hole Sun” se convirtió en el mayor éxito comercial de Soundgarden, la canción referencia de la banda, colocándola además dentro de las mejores piezas musicales del movimiento grunge. Su letra parece que fue un presagio, no sobre lo que ocurrirá algún día con el sol, sino como se vendrá el fin de los tiempos de los hombres honestos, con una frase contundente como la de “ya nadie canta como tú”; la cosa nacida se ha perdido:

 “Stuttering, cold and damp; steal the warm wind tired friend. Times are gone for honest men and sometimes far too long for snakes. In my shoes, a walking sleep; in my youth I pray to keep. Heaven send Hell away. No one sings like you anymore. Hang my head, drown my fear till you all just disappear.  (Tartamudez, frío y humedad; roba el viento cálido, amigo cansado. Se acabaron los tiempos para los hombres honestos, y a veces demasiado largo para las serpientes. En mis zapatos, un sueño andante; en mi juventud rezo para mantenerlo. El cielo despide al infierno. Ya nadie canta como tú. Cuelga mi cabeza, ahoga mi miedo hasta que simplemente desaparezcas)”.

 


 

Anuncios

4 Replies to ““Black Hole Sun”: Llegó el tiempo donde nadie cantará como tú.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s