“Van Halen”: Una banda y un disco que devolvió el rock a su lugar

Está comenzando el año 1978, el mundo sigue dividido separado occidente de oriente por aquel muro levantado para evitar contacto alguno, el grito de libertad retumba en muchos rincones del planeta; mientras del lado del Pacto de Varsovia sigue siendo un bastión donde no entra ni sale información, en el oeste se escuchan los dolorosos llantos del conflicto de Irlanda del Norte; Augusto Pinochet gana un plebiscito en Chile; en España se sigue dando la transición de la dictadura de Franco a la democracia sustentada en una Constitución que será aprobará a finales de ese año; y en Nicaragua se da inicio a la Revolución Sandinista.

Mientras esto se lee en los principales diarios de aquel año, en las radios suena la música sustentada en el contagioso pero muy sencillo sonido disco, ABBA ya conquistó el mundo entero con su “Dancing Queen”, los Bee Gees vienen con todo con los temas del soundtrack “Saturday Night Fever”; John Travolta aprovecha el momento y se mete en las listas junto con la hermosa Oliva Newton-John interpretando las canciones del film “Grease”; de Eagles dan un golpe a la mesa con “Hotel California”; pero el hard rock comienza a desaparecer de la escena, Led Zeppelin y Deep Purple van descendiendo en un tobogán con una inclinación muy pronunciada, parece que no hay nada que levante las banderas de un estilo que marcó a una generación.

Sin embargo, un señor llamado Gene Simmons, mejor conocido por ser bajista de la icónica banda KISS  bajo el personaje de “The Demon”, demostró en 1976 que tiene más dotes para el mundo de los negocios y el mercadeo que como músico, descubriendo en ese entonces en la ciudad de Los Ángeles a una banda llamada Van Halen, una agrupación en la cual se destacaba la poderosa guitarra tocada por Eddie Van Halen, este destacado guitarrista neerlandés era acompañado por su hermano Alex en la batería, Michael Anthony en el bajo y el carismático David Lee Roth como voz líder.  Simmons decide grabar un demo para promocionar a la agrupación de hard rock, pero no logró en primera instancia su objetivo, que incluso incluyó llevarse a Eddie a su banda, esa que también terminará  sucumbiendo ante el sonido disco con su  canción “I Was Made For Lovin’ You”.

Pero volviendo a Van Halen, en 1977 comienza a grabar un álbum que es lanzado oficialmente el 10 de febrero de 1978, el disco lleva el mismo nombre de la banda, y cuanta con un sonido muy personal que los catapulta a la fama en tiempo record.

El álbum “Van  Halen” abre con la canción que fue escogida para ser su primer sencillo: “Runnin’ With The Devil”. Cuenta con una intro que fue grabada usando las bocinas de los autos de los miembros de la banda, para después llevarnos por una historia inspirada en la canción Runnin’ from the Devil” de la agrupación de funk, soul y R&B Ohio Players. La guitarra sin duda es la gran diferencia, desde aquí comienza a generarse la marca personal del cuarteto formado en Los Ángeles.

Pero si hay duda de lo dicho anteriormente llega el segundo track del álbum, “Eruption” es una pieza instrumental en la cual Eddie Van Halen hace toda una gala de su virtuosismo con el instrumento de seis cuerdas. No estaba previsto grabar esta joya en el disco, era algo que el guitarrista acostumbraba hacer para calentar, sin embargo el productor Ted Templeman al escucharlo le solicitó grabarlo y colocarlo en su primer LP.

Es así como Eddie Van Halen se convence y decide grabar dos tomas para “Eruption”. Aquella que en definitiva aparece en el álbum es considerada por muchos el mejor solo de guitarra, además de ser uno de los más difíciles de tocar. Su autor llegó a decir en el 2010 que cuando la grabó ni siquiera la tocó bien: -“Hay un error en la parte final. Cada vez que la escucho pienso: Yo pude haberla tocado mejor”.

“Eruption” arranca con un intro de batería y bajo para después Eddie Van Halen explayarse a realizar distintas técnicas con su guitarra, destacándose el tapping, inspirado en estilos provenientes de la música barroca. A partir de este momento es imposible que no se pueda asociar a Van Halen con este sonido, será por siempre la huella personal de una agrupación que se separará muy pronto del resto de las bandas de la época, dejando atrás al propio KISS de Gene Simmons.

El tercer track del álbum es una versión del tema original de la banda británica “The Kinks”  compuesta por su voz líder Ray Davies. Esta versión que realiza Van Halen es poderosa, contando con la carismática fuerza de David Lee Roth que le pone un mundo a la hora de cantarla, así como su puesta en escena en cada concierto. Apostar a un cover en su primer álbum fue bien pensado, era una forma de asegurarse un éxito radial, pero en realidad no le hizo falta, ellos sin necesidad de esta vieja fórmula alcanzaron la cumbre.

Llega el momento para “Ain’t Talkin’ ‘Bout Love”, en lo personal la mejor canción del álbum, es sencilla, contagiosa, cuenta con un buen riff, en ella Eddie muestra que puede hacer cosas diferentes con su guitarra, incluyendo su marca personal que la deja plasmada sutilmente en su solo, además de una letra que posiblemente trata de alguna chica que se ve en la necesidad de ofrecer su cuerpo en las calles de Los Ángeles:

“Ain’t talkin’ ‘bout love. My love is rotten to the core. Ain’t talkin’ ‘bout love, just like I told you before. Yeah, before. You know you’re semi-good lookin’ and on the streets again. Ooh yeah, you think you’re really cookin’ baby? You better find yourself a friend, my friend. (No estoy hablando de amor. Mi amor, está totalmente podrido. No estoy hablando de amor, como ya te he dicho antes. Sabes que estás medio atractiva y rondas las calles de nuevo. ¿Crees que estás fraguando algo, nena? Más vale que encuentres un amigo, amiga mía)”.

Aquí hoy no hablaremos de la mayoría de las canciones, solo de aquellas que se destacan sobre las demás como “Jamie’s Cryin’”, una buena pieza compuesta por la banda dónde sacan a relucir su buen talento, es verdad que no es una descarga de guitarra como las que encontramos en “Runnin’ With The Devil”, pero van llevando un ritmo contagioso y envolvente a lo largo de los 3 minutos y medios.

Van Halen debutó y dejó su marca en la historia del rock, pasaran pronto de ser los teloneros de bandas como Black Sabbath a ser los dueños y protagonistas de sus propios espectáculos, este álbum hizo que Eddie Van Halen fuera considerado el mejor guitarrista del mundo, por lo que los ojos y odios de todo el mundo estaban puestos en lo que hacia esta agrupación que se consolidó en los últimos años de la década de los 70, sin necesidad de hacer música disco y devolviendo al hard rock del lugar que nunca debió salir.

2 Replies to ““Van Halen”: Una banda y un disco que devolvió el rock a su lugar”

  1. Mis favoritos en el género… sin la menor duda. Los más chulos, poderosos, virtuosos, originales y extravagantes… al tiempo de elegantes (sin horteradas de atrezos innecesarios de tendencia ‘wannabe’).

    La técnica ‘tapping’… -no ya ideada sino más bien recuperada por Eddy- …marcó un antes y un después en la historia de la guitarra de rock. Hoy por hoy es un recurso totalmente imprescindible en el bagaje de cualquier guitarrista pro o semi-pro.

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