ReLoad: el “Van Gogh” de Metallica

Estoy convencido que de todos los discos publicados por Metallica hay uno que realmente es incomprendido, un  álbum que aun hoy es fuertemente criticado, llamado por algunos como la “reafirmación de la traición”; en lo personal lo considero el “Van Gogh” de la banda, me refiero a “ReLoad” del cual contaré porque estoy seguro que esta producción tiene más luz de la que muchos pueden percibir.

Es necesario reconocer que existen unos elementos que no hacen favorables a este disco, uno de ellos tiene que ver con origen, ya que “Load”, el álbum anterior a este, se planteó lanzarse en un formato doble, debido a que la banda contaba en ese momento con aproximadamente 30 canciones. La disquera  se negó a la posibilidad de sacar un ejemplar con dos CD’s, seguramente por un tema de costos. Se asume entonces que los temas de “ReLoad” fueron los descartados, los que se le tenían menos confianza.

Por esta razón los miembros de Metallica decidieron regresar entre los meses de julio y octubre de 1997 a estudio para realizar una nueva producción de los temas que se publicaron finalmente en “ReLoad”, con el temor de perder la frescura original de estos.

La agrupación había logrado importantes números con el lanzamiento de “Load”, el disco más esperado de la banda después de haber pasado casi cinco años desde la publicación de “The Black Album”, solo que vino acompañado de muchos cambios que trajeron todo tipo de críticas: el thrash metal prácticamente desapareció para dar paso al hard rock, blues e incluso metal alternativo; su logo de flechas se modificó por uno más conservador; y lo que más molestó a los seguidores, la transformación de su look, cabellos cortos, muy bien peinados, vestidos de gala, ante nuestros ojos dejaron de ser los adolescentes rebeldes enfrentados a una sociedad injusta.

Metallica se subió en un avión que surcó los cielos movidos por los nuevos ritmos que definieron la década de los 90, el grunge, el indie rock, britpop, entre otros; además que no podemos olvidar que los “cuatro jinetes” comenzaron a superar los 30 años edad, la forma de ver la vida cambia, matrimonios, hijos, nuevos gustos, mayores responsabilidades, el rol de esposo y padre.

El disco inicia con la pieza que se convirtió en su tema icono: “Fuel”. Es la canción más rápida del álbum, quizás aquí coincide con “Load”, al comenzar ambas producciones con fuerza, no thrash, pero si con más poder que en el resto de los tracks que conforman ambas placas. Se trata de ir por la vida como si fueras en un vehículo a toda velocidad, es adrenalina pura: “Take the corner, join the crash, headlights, headlines; another Junkie lives too fast; yeah lives way too fast, fast, fast. (Agarra la esquina, únete al choque; luces delanteras, titulares; otro adicto vive muy rápido; si, vive recontra rápido, rápido, rápido)”.

“Fuel” es una de las canciones favoritas de Hetfield, así lo expresó en el documental “Some Kind Of Monster”; y se nota en los conciertos que es así, porque James saca lo mejor cada vez que la tocan. Recordemos que la voz líder de la banda es un fanático de los vehículos, lo que hizo fue combinar en una letra varios elementos significativos para él, es así como nos encontramos con una pieza muy buena, que si la hubiese grabado otra banda el mundo hablaría maravillas de ella, pero fue Metallica, los que decidieron cambiar su estilo, los que demostraron al mundo que pueden componer y tocar excelentes piezas sin necesidad de recurrir a la velocidad, así se hable de ella en la letra. Por cierto, el buen riff con que cuenta esta canción parece que fue una inspiración para los de Limp Bizkit para escribir su famosa “Take A Look Around”.

La versión que escuchamos en “ReLoad” es mucho mejor al primer demo llamado “Fuel for Fire”, así que el trabajo de revisión y reproducción logró resultados importantes en este primer tema, la que ha aparecido en infinidad de videojuegos así como eventos deportivos como el NASCAR, con ese grito que siempre estará fijo en nuestras mentes: “Gimme Fuel, gimme Fire, gimme that which I desire. (Dame combustible, dame fuego, dame eso que deseo)”.

La primera canción encendió las llamas, el segundo las bajará, colocándonos frente a un tema oscuro, extraño, distinto a lo que estábamos acostumbrados a escuchar de Metallica.

Fue seleccionada como el primer single de este álbum, “The Memory Remains” es  posiblemente otro de los problemas que acompañan al disco, el tema promocional de “ReLoad” quizás no fue la mejor escogencia, es una pieza alejada al sonido original de la banda. Esto no quiere decir que sea una mala canción, es distinta, atrevida, usaron muchos elementos que Metallica no habían colocado en una de sus piezas, como la colaboración de otra voz, que además es femenina, Marianne Faithfull, la famosa exnovia de Mick Jagger; fue llamada a participar en esta canción que habla sobre la caída en el olvido, en la miseria, en la autodestrucción, después de haber estado en el frágil alto piso de la fama.

“Heavy rings hold cigarettes, up to lips that time forgets, while the Hollywood sun sets behind your back. And can’t the band play on? Just listen, they play my song. Ash to ash, dust to dust, fade to black. (Anillos pesados sostienen cigarrillos, hacia los labios que el tiempo olvida, mientras el sol de Hollywood se pone detrás de tu espalda ¿Y la banda no puede tocar? Solo escuchen, tocan mi canción. Ceniza a la ceniza, polvo al polvo, fundirse en negro)”. La canción tiene menciones interesantes como la “and dim the ligth of an already faded Prima Donna (y oscurecen la luz de una Prima Donna ya pálida)”, se dice que se refiere a Axl Rose, quien justamente fue víctima de la fama y de su propio ego; además, la frase que pronuncia Marianne al final “say yes, at least say hello (di si, al menos di hola)”, es tomada del film “The Misfits”, original de la siempre admirada Marilyn Monroe.

“The Memory Remains” es lenta, sin embargo no es una de esas melodías poderosas de las cuales nos tiene acostumbrado Metallica; es oscura, pero no termina de empujarte a una historia que te mueva el piso. Se convierte en una buena canción para ser tocada en vivo, y una retribución, incluso económica para una mujer que tuvo tanta importancia en las décadas de los 60 y 70, y que se lanzó a la autodestrucción por mucho tiempo, después de su separación con Jagger.

“Devil’s Dance” tiene un sonido que recuerda a “Sad But True”, es una pieza pesada, más no thrash, sin embargo baja las luces para adentrarte a las redes de la tentación: “Snake, I’m the snake; tempting, that bite you take; let me make your mindyourself behind. Be not afraid, I got what you need, hunger I will feed. (Serpiente, soy la serpiente; tentando, esa mordida que das; déjame hacerte tomar tu decisión. Quédate atrás, no tengas miedo, tengo lo que necesitas, alimentaré el hambre)”. James Hetfield trae nuevamente pasajes bíblicos a sus letras, la serpiente del Edén llamando a la tentación, el demonio en búsqueda de almas desprotegidas, para seguir demostrando a Dios que su creación lo ha traicionado. Estas tres primeras canciones fueron seleccionadas por la banda para ser tocadas y grabadas con la Orquesta Sinfónica de San Francisco, lo que ya demuestra la importancia que tienen para sus integrantes.

Aparece un tema llamado “The Unforgiven II”, es la continuación de esa magistral obra que también aparece como cuarto track en “The Black Album”. Tomaron la canción original y la invirtieron, en las estrofas donde en una es pesada, en la otra es suave, y viceversa. Aquí el sonido es más heavy, tiene una intención de darle un toque de mayor ira: “Lay beside me tell me what I’ve done, the door is closed so are you are eyes, but now I see the sun. (Acuéstate a mi lado y cuéntame lo que hice, la puerta está cerrada y tus ojos también, pero ahora veo el sol)”.

En “The Unforgiven” (1991) nunca pudo ver el brillo, en la canción publicada en “ReLoad” ya pudo observar el sol, encuentra a una mujer que le hará compañía; solo que ahora el hombre está más viejo, enfermo y cansado; con el peso sobre su espalda de aun no ser libre; continua presente la traición como elemento central en la historia. Por momentos me gusta más el enfoque que le dan a “The Unforgiven II”, es más melancólica, pero con mayor fuerza; tiene la intención de obligarte a escucharla, de que termines por aceptarla, que la adoptes y la coloques al lado de su hermana, aquella obra magistral que nos atrapó seis años atrás.

Dice presente “Better Than You”, parece ser una continuación de “King Nothing”, también el quinto track de “Load”. La arrogancia es el tema central: “Oh, can’t stop this train from rolling. Oh, you can’t take it down. No, never stop this locomotion, on and on and on and on. No, you can’t bring it down cause I’m… Better than you. (Oh, no puedo detener este tren. Oh, no puedes llevártelo. No, nunca detengas esta locomoción, no, no, no. No, no, no me puedes derribar porque soy… mucho mejor que tu…)”. Es una de las piezas más flojas del disco, no me agrada mucho, muy poco que resaltar de ella.

“Slither”, una pieza interesante, comienza con la voz distorsionada de James, juega con un riff que se te queda grabado en tu cabeza, para más adelante sacar uno sonidos interesantes de las guitarras que le dan un toque de heavy metal  que hace diferenciar esta canción de las demás. Sin exageraciones, sin querer brillar, producen un tema que no es nada gris, tiene mucha luz propia, es una pintura sobre el lienzo que se va moviendo ante nuestros ojos, la búsqueda del peligro, colocarte frente al riesgo ¿Para qué? ¿Por quién? “Don’t go looking for snakes you might find them. Don’t send your eyes to the sun you might blind them. Haven’t I seen you here before? (No andes buscando serpientes, podrías encontrarlas. No le entregues tus ojos al sol, podrías cegarlos ¿No te he visto antes aquí?)”.

Llega uno de los buenos momentos de “ReLoad”, “Carpe Diem Baby” tiene un sonido que recuerda a “Led Zeppelin”, blues y heavy metal se van combinando creando un ambiente denso, azules van bajando para llenar los espacios vacíos, es un empujón a un túnel de excentricidades:  “Hit dirt, shake tree. Split sky, part sea. Strip smile, lose coo. Bleed the day, break the rule. Live to win, dare to fail. Eat the dirt, bite the nail. (Golpea la mugre, sacude el árbol. Raja el cielo, divide el mar. Desnuda la sonrisa, pierde la calma. Sangra el día y rompe la regla. Vive, gana, atrévete, falla. Come la mugre y muerde la uña)”. Explora en cada nota de esta canción en la que James Hetfield no busca resaltar, solo con el título que está en latín, por lo demás es un regalo silencioso metido en el medio de otras canciones, algo así como “si te das cuenta tómalo y disfrútalo con gusto”.

“Bad Seed” fue una de las canciones que más me gustó cuando escuche el disco la primera vez, pero con el pasar del tiempo le he perdido afecto. Tiene pinceladas muy sutiles de sonido alternativo con algo de rap muy bien disfrazado colocadas sobre un blues salpicado de heavy metal. Quizás en ella se resume todas las intenciones que tuvo Metallica por experimentar con las distintas formas de hacer rock.

La historia trata de la hipocrecia, del engaño, de las malas influencias: “Ladies and gentleman step right up and see the man who told the truth: Swing the noose again. Pierce the apple skin; you bit more than you need, now you’re choking on the bad seed. (Damas y Caballeros, entren y vean al hombre que dijo la verdad: Balancea la horca otra vez. Agujera la piel de manzana, muerdes más de los que necesitas, ahora te atragantas con la mala semilla)”.

“Where The Wild Things Are” es otra de las maravillas escondidas en “ReLoad”, las notas sacadas de la guitarra tienen toda una intención de arrullarte, que te relajes, para que te dejes llevar con tranquilidad, antes de que llegue la marcha de guerra, todo se va preparando, alguien quiere que dejemos el alma en el campo de batalla.

Inicia como un blues, se vuelve hard rock, pero cuenta con un punzón de heavy metal que llega a la sangre. La letra es un viaje profundo, te empuja por un universo complejo y duro: “Toy horses start the charge, all clowns head for the rear. Slingshots fire to the air. Slip into the edge of death. Robots, chessmen standing guard, crossfire to the marionettes. (Caballos de juguete a la carga, todos los payasos van por la parte trasera. Tiradores disparan al aire. Resbálate hacia el borde de la muerte. Robots, piezas de ajedrez haciendo guardia, fuego cruzado hacia las marionetas)”.

Es una pieza subestimada, es realmente muy interesante, podría ser una gran canción de una banda de rock alternativa, pero como la escribió y grabó Metallica, la super poderosa agrupación de thrash metal, la hace borrable, incluso, para algunos absurdos, imperdonable.

Matías Recis y Daniel Gaguine en su libro “Metallica, Furis, Sonido y Velocidad”, mencionan que en esta canción la voz de James Hetfield “ofrece en sintonía con Oasis”, es decir, hablan de un cambio importante en la forma de interpretar por parte del líder de los creadores de Master Of Puppets, lo que ya en si es un reconocimiento a la alta capacidad que tiene James para darle distintas formas a su música, para mí, eso es valor agregado, y muy cotizado.

“Where The Wild Things Are” trata sobre las dificultades a los que se enfrentaran los niños en este difícil mundo: “So wake up sleepy one… It’s time to save your world. Steal dreams and give to you, shoplift a thought or two. All children touch the sun, burn fingers one by one, by one… Will this earth be good to you? Keep you clean or stain through…. Despiértate entonces dormilón, es hora de salvar tu mundo. Roba sueños y entrégatelos, hurta uno o dos pensamientos. Todos los niños tocan el sol, se queman los dedos uno por uno, por uno… ¿Será buena esta tierra para ti? Mantente limpio o mánchate por completo…)”.

James Hetfield sabe cómo darle forma a una historia, coloca todas las sensaciones de tal forma que tu mente comienza a sentir automáticamente cada una de ellas. La batería de Lars Ulrich juega al sonido de la guerra, como ya lo hizo en otras piezas como “The Struggle Within”, mientras que Kirk Hammett vuelve abusar de su wah wah, pero genera el ambiente que se necesita; y Jason Newsted  participó en la composición, pero su bajo no es realmente protagonista.

Un gran tema que parece escondido en un disco que muchos dejan en el olvido, todo un grito para que el mundo cambie, sino para nosotros, que lo sea para nuestros hijos: “But does heaven know you’re here? And did they give you smiles or tears? No, no tears…  So wake up sleepy one… Off to war, off to war, off to war. So close your little eyes… (¿Pero sabe el cielo que estás aquí? ¿Te dieron sonrisas o lagrimas? No, lagrimas no… Despiértate entonces…Se van a la guerra, se van a la guerra, se van a la guerra. Cierra entonces tus ojitos…)”.

El track número 10 es “Prince Charming”, una canción muy personal de James donde vuelve a colocar sobre la mesa la relación con su madre. Musicalmente es heavy metal, pero cantado como si se tratara de country. El sonido es interesante, va moviéndote como si se trataran de olas que van golpeando constantemente con las rocas.

“Yeah, look it’s me, the one who can’t be free, much too young to focus, but too old to see. Hey, look it’s me, what no one wants to see. See what you brought this world, just what you want you want to se. Hey ma, hey ma, look it’s me. (Si, mira soy yo, el que no puede ser libre, demasiado joven para enfocar, pero muy viejo para ver. Hey, mira soy yo, lo que nadie quiere ver. Mira lo que trajiste a este mundo, solo lo que quieres ver. Hey ma, hey ma mira soy yo)”.

“Low Man’s Lyric” es una canción desgarradora, James Hetfield regresa al country como sonido protagónico, su voz hace que se abra la piel y comencemos a sangrar del dolor. Alguien sin hogar pide perdón por sus pecados, los que lo llevaron a su situación actual, un castigo por su mal accionar en la vida. Tiene de fondo teclados que le da un aura mucho más melancólica, como sacada de unos violines para sentir las gotas frías de la lluvia sobre nuestra cara: “So low the sky is all I see. All I want from you is forgive me, so you bring this poor dog in from the rain, though he just wants right back out again. So I cry to the alley way, confess all to the rain. But I lie, lie straight to the mirror, one I’ve broken to match my face. (Entonces el cielo bajo es todo lo que veo. Lo único que quiero de ti es que me perdones, entonces traes a este pobre perro de la lluvia, aunque el solo quiera salir otra vez. Y lloro, al callejón, le confieso todo a la lluvia. Pero miento, miento de frente al espejo, el que rompí, para igualar mi cara)”.

Si no se te mueve el alma con “Low Man’s Lyric” es mejor que no sigas escuchando este disco, posiblemente estas bloqueado y no dejas entrar toda la luz que tiene este gran álbum, aquel foco que ilumina al hombre que camino solo por la calle de la tristeza, aquel parece estar decidido acabar con su vida, pero antes necesita del perdón.

“Attitude”, hard rock que empaña nuestros ojos, Metallica se lanza por los caminos que conocen mejor, pero no encuentran aquí el punto de ebullición, la espuma de la cerveza fría no termina de subir. La letra habla de la necesidad de romper con la rutina, y para ello toma el camino de lo prohibido. Toda la pieza es rock, Hammett se lanza un solo que destaca de los muchos que encontramos en el álbum.

El cuestionado séptimo álbum de estudio de la banda liderada por James Hetfield y Lars Ulrich cierra con un tema poderoso en su lírica, potencia de principio a fin, el nombre de la canción es “Fixxxer”, y tiene una atmosfera envolvente, es indescriptible las sensaciones que puede transmitir cuando te dejas llevar por ella.

Va subiendo lentamente, una guitarra se encarga de generar una vibración electrónica, el riff le da vida a una historia sufrida, mientras la otra va atrayendo el sonido contundente. Llega la batería de Ulrich, Newsted coloca su bajo en el fondo para crear el ambiente idóneo. Nos empezamos a encontrar con una narración musical, vas sintiendo el dolor, te vas desagarrando en el medio de la desesperación.

“Dolls of voodoo all stuck with pins, one for each of us and our sins. So you lay us in a line, push your pins, they make us humble, only you can tell in time, if we’ll fall or merely stumble (Muñecos Vudú clavados con alfileres, uno por cada uno de nosotros y nuestros pecados. Entonces nos colocas en una línea, empujas los alfileres que nos humillan, solo tú puedes decir a tiempo si nos caemos o solo tropezamos)”. Así James Hetfield nos abre la puerta a una pesadilla, no se trata de la leyenda que escuchamos en “Enter Sandman”; lamentablemente esta es una realidad que ocurre en muchos lugares que se hacen llamar hogar.

Hetfield aborda el abuso infantil, haciendo un juego metafórico como si se tratara de un muñeco vudú, pero en realidad es la pesadilla que vive un niño por maltrato, no siente un mínimo de esperanzas: “Can you heal what father’s done? Or fix this hole in a mother’s son? Can you heal the broken worlds within? Can you strip away so we may start again? Tell me, can you heal what father’s done? Or cut this rope and let us run? Just when all seems fine and I’m pain free you jab another pin, jab another pin in me (¿Puedes curar lo que hizo el padre? O ¿Reparar el agujero en el hijo de una madre? ¿Puedes curar los mundos rotos en el interior? ¿Te puedes desnudar para que podamos volver a empezar? Dime ¿Puedes curar lo que hizo el padre? o ¿Cortar esta cuerda y dejarnos correr? Cuando todo parece estar bien y estoy libre de dolor vienes y pinchas otro alfiler, pinchas otro alfiler en mí)”.

Musicalmente por momentos recuerda el lado oscuro de Led Zeppelin, por otros parece una composición traída desde el lado más místico del mundo nórdico sin necesidad de buscar algo pesado, tiene una incluso el toque del misterio de Alice Cooper; pero rápidamente se hace presente la marca de Metallica, la guitarra de Hammett es clara, tiene su firma, mientras que Ulrich saca lo mejor para que la batería suene constante, penetrante.

Es un gran tema que levanta la piel, estas ahí, eres parte de la pesadilla, víctima o victimario, es cuestión de donde te ubiques en un momento determinado: “Mirror upon thy wall break the spell or become the doll. See you sharpening the pins so the holes will remind us. We’re just the toys in the hands of another and in time the needles turn from shine to rust (Espejo sobre la pared rompe el hechizo o conviértete en muñeco. Te veo afilando los alfileres para que los agujeros nos recuerden que somos los juguetes en manos de otro, y con el tiempo las agujas pasan del brillo al oxido)”.

Hetfiel usa muchos recursos a la hora de escribir esta canción, habla del abuso hacia los inocentes; también aparece un nuevo cuestionamiento de la fe al ver que un niño es víctima de la violencia; juega con pasajes de cuentos de hadas; y el uso brillante de ese paralelismo entre aquel muñeco para hacer magia y el que va recibiendo castigos como alfileres clavados en el cuerpo.

“Fixxxer” lleva esas tres “X” como parte de una las frases de la canción: “Blood for face, sweat for dirt, three x’s for the stone to break this curse, a ritual due (Sangre por cara, sudor por suciedad, tres X’s por la piedra para romper esta maldición, hace falta un ritual)”. Sigue jugando con el símil del vudú, mientras llega a un punto donde se pregunta ¿Alguien que sufrió tanto desde tan pequeño puede volver a sentir amor por la vida?

Así cerramos este álbum al que he llamado el “Van Gogh” de Metallica, el incomprendido, el que se supone recogió las canciones dejadas de lado al momento de grabar Load, en lo personal creo que ReLoad en sumatoria tiene mucho más que ofrecer que su antecesor, es más completo. Debo reconocer que me costó más de un mes internalizarlo, me fui a la montaña y ahí lo escuche con calma, sin distracciones, entendí lo que buscó la banda en ese momento, descubrí varias de las joyas que hoy comparto por aquí, los invito a escucharlo sin crearse expectativas, olvídense de quien lo grabó, y después saquen sus conclusiones.

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6 Replies to “ReLoad: el “Van Gogh” de Metallica”

    1. Lo que hizo Metallica en este perríodo es maravilloso, se atrevieron a dar un gran giro y lo hicieron con calidad. Siempre he pensado que si estos discos los hubiese sacado otra agupación hubiesen sido muy reconocidos, pero fue Metallica y muchos no le gustó el cambio que dieron. Gracias por pasar por Soonatas. Saludos !!!

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      1. Pues sí… La dupla de “Load/ReLoad” es el equivalente a los discos “Use Your Illusion I & II” de Guns N Roses…

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