De Plaza Venezuela a Chacaíto: El Tour del Disco

Los años 90’, aquellos donde hacia mi religioso “tour del disco”, era esa visita fija al menos dos veces al mes por cada una de las discotiendas que se encontraban desde la estación del Metro de Plaza Venezuela hasta Chacaíto (Caracas, Venezuela), era caminar por el Boulevard de Sabana Grande acompañado casi siempre por el grito de “aguas”, una señal para avisar a los pocos o muchos buhoneros que venía la Policía Metropolitana, era la hora de salir corriendo con sus sabanas protegiendo la mercancía que vendían aplicando su técnica de recogerlas por las cuatro esquinas dando rapidez y seguridad para no perder nada en la carrera.

Casi siempre la primera parada era en “Discotienda de Oro”, posiblemente al salir del negocio de “video juegos” que estaba a su izquierda (visto de frente) donde uno se gastaba unos bolívares en los simuladores de carros y aviones; si tenías suerte no estaría su dueño, ese señor mayor, bajito, malhumorado de pelo blanco y bigotes negros, porque de estar ahí con seguridad no comprabas nada, no tenía tacto para atender a los clientes, pero sus buenas vitrinas siempre presentaban lo nuevo que había salido al mercado con sus precios ya marcados para que no tengas sorpresas al entrar, y claro sus buenos empleados hacían ameno el lugar. Recuerdo comprar ahí el LP “Bésame y Suicídate” de “Zapato 3”, los cassettes “Black Album” y “Ride The Lightning” de Metallica.

Al frente, justo al lado del cine Radio City, estaba una tienda pequeña llamada “Archivo Musical”, ahí se encontraban muchas rarezas, recuerdo en una oportunidad que estaba buscando el disco “Fuego en la Corriente” de la banda venezolana “Radio Clip”, no lo tenían en ningún lado, pues ahí estaba en CD y Cassette, termine comprando la cinta, aunque me arrepiento de no haberlo comprado en disco compacto.

Muy cerca, diagonal al “Gran Café” sentido sureste estaba “Euro Compact”, era una tienda que te podía sorprender, recuerdo comprar ahí el “Youthanasia” de Megadeth y el “On A Day Like Today” de “Bryan Adams”.

En todo el medio del Boulevard estaba “Recordland” una tienda grande, bastante surtida, aquí adquirí muchas de las cintas que aún conservo como un tesoro, “Cracked Rear View” de Hootie & the Blowfish, “Master Of Puppets” de Metallica, “Balance” de Van Halen, “Bajo el Signo de Caín” de Miguel Bose (un disco que vale la pena escucharlo), y muchos de esos recopilatorios de éxitos llamados “Now”, “Full Hits”, etc.

Si cruzabas justo al frente estaba “Dorsay” y con solo subir las escaleras llegabas a una tienda de “Heavy Metal”, que se decía era de Paul Gillman, la atendía una hermosa chica que decían era su novia, y solamente por ver ese monumento a la belleza ya era parada obligatoria, pero es que además traían buenos discos importados de lo mejor del metal, franelas, posters y otros suvenires. Ahí compre la cinta “Countdown To Extinction” de Megadeth, calientica de paquete, recién salido del horno.

Ya en Chacaíto estaba el paraíso. En el Centro Comercial Único estaba “La Media Nota” aún recuerdo como se me caía la baba cuando veía en la vitrina el LP del Single “Creeping Death” de Metallica, el cual no me daba los Bolívares para adquirirlo. Por cierto, un tiempo después ahí trabajó un alto pana de la universidad, quien me presentó el “Black Metal” noruego.

En el Centro Comercial Arta estaba “CD City”, una maravilla en cuanto a lo que traían, ahí compre la Edición de lujo del álbum homónimo de “The Cars”, mande a traer el “S&M” de Metallica con la Orquesta Sinfónica de San Francisco, para tenerlo el día de su lanzamiento, pero como consecuencia de la terrible desastre del deslave de “Vargas” tuve que esperar unas semanas más. Más adelante estaba “AM Musical” ubicada en aquella casa blanca, en algún momento rosa, sin duda una gran muestra para los melómanos, ahí conseguí grandes joyas como el disco de uno de los gigantes del Blues “John Lee Hooker” y su “Chill Out” o la maravillosa caja “Thirty Years Of Maximum R&B” de The Who.

Al lado del desaparecido Cine Broadway estaba otra “Euro Compact”, también te podías sorprender con lo que conseguías ahí. Los recuerdo con aprecio porque fue ahí que se encargaron de tomar un pedido para traer el “No Angel” de Dido cuando nadie la conocía en el país y posiblemente en la región.

Uno de los grandes templos de los amantes de los discos estaba cruzando al frente, “Don Disco”, era cielo para los que escuchan música clásica, boleros o salsa. Allí se podía pasar horas paseándose por su buena colección, también los amantes del rock teníamos nuestro espacio.

Sabana Grande, desde donde llagaba el olor del “Gran Café” hasta la bajada para ir a “El Rosal” las posibilidades para los melómanos era “gigante”, pero lamentablemente los discos dejaron de ser negocio, los enemigos comenzaron aparecer, el internet y el formato mp3, los vendedores de cintas y discos quemados (piratas), y posteriormente el control de cambio, acabo con la mayoría de estas discotiendas.

Hoy los melómanos nos queda pocas opciones reales, casi siempre empujándonos a optar por visitar “Amazon” y además el calvario de conseguir divisas para poder traer el disco tan esperado, quitándonos esas horas donde podías pasar horas revisando discos en las maravillosas bibliotecas de la música.

3 respuestas para “De Plaza Venezuela a Chacaíto: El Tour del Disco”

  1. Recuerdo que en beco abajo, no se si en la feria o arriba había un lugar donde te grababan de lp de colección a cassette, ví uno de ten years after en vivo creo que en Alemania y cosas asi

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  2. Que curioso, solia hacer un recorrido similar a mediados/finales de los 80’s y tal vez hasta principios de los 90’s. Si no me equivoco, en esa epoca la tienda a la que se refiere Mauricio en el comentario anterior se llamaba BitDisc quedaba debajo de Beco y era atendida por un personaje bien particular (en el buen sentido) a quien apodaban Odon, te podia grabar cualquier disco que tuviera en la tienda. Hay una tienda mas que me gustaria agregar a la lista, no se si aun existia en los 90’s, era pequeña y quedaba en la Calle San Geronimo (entre el Boulebard de Sabana Grande y la Solano), se llamaba Disco Oido Musical y junto a La Media Nota era uno de los muy pocos sitios donde podias encontrar discos importados, la primera vez que vi algo de Motley Crue fue alli. Muchos recuerdos de Archivo Musical tambien, fue alli la unica vez que pude tener en mis manos un acetato original de 1968 de The New Yardbirds llamado London Blues, el cual tiene una historia bien interesante (http://www.themarqueeclub.net/18-october-1968-led-zeppelin), en aquel entonces un disco nacional costaba 40 a 50 Bs este album (de segunda mano claro) estaba a la venta por mas de 1.100 si no me falla la memoria. La Media Nota era otra parada obligada alli compre Abigail de King Diamond en el ’87. Tambien dentro de Recordland por un tiempo hubo una “cueva” le digo asi porque era un sotano, llamada Rockland, dedicada exclusivamente al rock donde podias pasar un buen rato incluso viendo videos. Que buenos tiempos, gracias por los recuerdos, recien descubri tu blog hoy y planeo volver a visitarlo a menudo

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    1. Hola Carlos, gracias por compartir tus vivencias, esos recorridos en búsqueda de la buena música. Confieso que Disco Oído Musical no la conocí, pero me alegra que lo traigas a este espacio, un reconocimiento a todos los que nos permitieron alimentar nuestro espíritu !!! Bienvenido siempre !!!

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